Balón intragástrico, conoce todas sus ventajas

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Hoy hemos querido acercar a nuestros lectores del Instituto de Obesidad el papel que juega el balón intragástrico en el tratamiento del sobrepeso y obesidad.

Consiste en la colocación, por vía endoscópica, de una endoprótesis en los primeros 60 cms del intestino delgado, donde están el yeyuno y el duodeno. Esto permite que los alimentos lleguen al otro extremo del intestino sin digerir y con mayor rapidez posibilitando así la bajada de peso y mejorando la producción de insulina en el páncreas, lo que ayuda a controlar la diabetes tipo 2.

El Balón intragástrico es de silicona suave y expansible que se introduce en el estómago a través de la boca sin necesidad de cirugía y bajo sedación. El médico realiza un examen inicial del estómago a través de un gastroscopio y si no observa ninguna anormalidad procede a la colocación del balón. Una vez en el estómago, se llena con una solución salina estéril, de tal manera que el balón será ya demasiado grande para pasar al intestino y flotará libremente dentro del estómago.

Una de sus mayores ventajas es su falta de riesgos, su eficacia y su implantación de forma mínimamente invasiva. Tan sólo se requieren entre 20 y 30 minutos para su colocación, y al cabo de unas horas el paciente puede regresar a casa. El balón deberá permanecer entre 6 y 8 meses en el estómago, tiempo tras el cual será retirado por medio de endoscopia bajo sedación.

El balón no actúa por sí solo, es fundamental seguir una dieta supervisada médicamente y un programa de modificación del comportamiento alimentario, de ahí también la importancia de las revisiones periódicas que deben seguirse tras su implantación.

Está indicado para personas con un Índice de Masa Corporal (IMC) sobre 35 y para pacientes diabéticos. Sin embargo, actualmente se está estudiando la ampliación de sus indicaciones.

Si hemos decidido hablar de este tipo de tratamiento es por sus ventajas constatadas en la literatura científica. Está demostrado que ayuda a las personas que estén por encima de su peso ideal por lo menos un 40%, o de 20 a 25 kilos de sobrepeso. Además es particularmente útil para pacientes considerados demasiado obesos o con riesgos excesivos para intervenciones quirúrgicas agresivas. El uso de este sistema para perder peso antes de una operación puede reducir los riesgos asociados a la misma.

De él, como de cualquier tratamiento de la obesidad, se espera una pérdida de al menos un 1kg a la semana, pero la adherencia del paciente a la dieta es imprescindible. El equipo multidisciplinar del Instituto de Obesidad está a disposición de todos los pacientes que quieran solventar sus dudas sobre este u otros tratamientos pioneros en los que somos vanguardia. No duden en consultarnos

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