¿Sabes cómo retrasar una menopausia precoz?

1 noviembre, 2017 by Instituto de Obesidad0
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La menopausia es un trastorno inevitable en la salud de la mujer, pero cuando debuta precozmente los riesgos para la salud se precipitan. Es decir, el ‘adelanto’ de la Naturaleza tiene consecuencias tanto a nivel físico como emocional. La retirada de la menstruación hace que las mujeres ya no tengan oportunidad de ser madres y, cuando esto ocurre a edades tempranas, puede ser un gran golpe emocional. Se suma a ello el aumento de riesgos para la salud: mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares, especialmente las mujeres fumadoras, y osteoporosis, ya que la ‘retirada’ de los estrógenos, el primer efecto nocivo de la menopausia, causa la pérdida continuada masa ósea. Por lo tanto, cuánto antes comience este proceso, más masa se irá perdiendo.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Massachusetts en Amherst (EEUU) acaban de publicar un estudio en el último ‘American Journal of Clinical Nutrition’ que sugiere que un alto consumo de vitamina D en la dieta, además de calcio, puede estar asociado con un menor riesgo de menopausia temprana. La buena nueva es que la mayor parte de la obtención de vitamina D llega de la exposición al sol y las mujeres españolas gozan de la ventaja de vivir en un país mediterráneo que ‘garantiza’ al astro Rey todas las épocas del año.

La menopausia temprana afecta a alrededor del 10% de las mujeres y, como hemos dicho anteriormente, se asocia con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, osteoporosis, pero, también con declive cognitivo temprano.

Alexandra Purdue-Smithe y Elizabeth Bertone-Johnson, de la Universidad de Massachussets, junto con colegas del Brigham and Women’s Hospital de Boston y la Escuela de Medicina de Harvard, evaluaron cómo la ingesta de vitamina D y calcio se asociaban con la incidencia de menopausia temprana. La población estudiada incluye 116.430 mujeres enfermeras registradas en los Estados Unidos que tenían entre 25 y 42 años en 1989.
Desde ese mismo año, los cuestionarios de seguimiento de evaluación de la salud sobre los hábitos de vida de los enfermeras y las condiciones médicas se repetían cada dos años. La dieta se evaluó cinco veces durante el estudio a lo largo de 20 años, lo que permitió a los investigadores captar los cambios en la ingesta de alimentos y nutrientes en el mencionado tiempo.

“La evidencia aportada en estudios de laboratorio que relacionan la vitamina D con algunos de los mecanismos hormonales involucrados en el envejecimiento ovárico fue la base de nuestra hipótesis. Sin embargo, a nuestro conocimiento, ningún estudio epidemiológico previo había evaluado explícitamente cómo la vitamina D y la ingesta de calcio pueden estar relacionadas en la posibilidad de reducir el riesgo de menopausia precoz”, comentan los autores del trabajo.

Los datos que nos llegan del otro lado del Atlántico, nos invitan desde el Instituto de Obesidad a comentar con las pacientes que nuestra misión y valor está al lado del asesoramiento nutricional porque todos sabemos que buena parte de la calidad de vida se basa en la nutrición.

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