Reintervenciones: cómo hacer frente al fracaso de una cirugía

21 noviembre, 2017 by Instituto de Obesidad
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La cirugía de la obesidad, de la que hemos hablado en muchas ocasiones, requiere de equipos multidisciplinares, de tratamientos individualizados y, sobre todo, del conocimiento exhaustivo de la historia clínica del paciente. En ocasiones, las intervenciones prescritas pueden fracasar en sí mismas o dar lugar a complicaciones. En ocasiones, también, los pacientes que han sufrido este tipo de problema buscan consejo o ayuda en otros especialistas tras la pérdida de confianza.

Desde el Instituto de Obesidad creemos que todos los equipos multidisciplinares que trabajan bajo el paraguas de la excelencia médica merecen la confianza de sus pacientes y bajo ella habrán informado de la posibilidad de efectos adversos. También sabemos de lo complejo de las técnicas y que se requiere pericia y experiencia para reducir al mínimo los posibles riesgos. Pero los pacientes pueden estar tranquilos. Nuestro equipo es experto en reintervenciones y pensamos que es oportuno informarles de las opciones disponibles.

Así, una técnica es efectiva dependiendo del número de reintervenciones, ya sean por fracaso o por complicaciones. Así, la GVA puede requerir reconversión a otra técnica en más del 30% de los casos, y el bypass entre el 10 y el 20%. Las derivaciones biliopancreáticas precisan conversión en menos del 10% por la inadecuada pérdida de peso. Sin embargo, el 2-5% de éstas requieren de un acortamiento de la longitud malabsortiva por diferentes complicaciones.

Complicaciones

En el otro lado de la balanza se sitúan las reintervenciones debido a complicaciones: hemorragia, dehiscencia nastomótica y peritonitis.
Los especialistas en estos casos pedimos pruebas de imagen para realizar un diagnóstico diferencial aunque existe, no obstante un signo clínico de gran valor: la taquicardia por encima de las cien pulsaciones por minuto. Actualmente para muchos autores científicos es de por sí una indicación de reintervención.

A estas cirugías de las conoce como técnicas de rescate. Varían dependiendo de la intervención previa realizada, restrictiva o mixta restrictiva-derivativa.
En la cirugía restrictiva se puede producir un deslizamiento de la banda, sea ésta laparoscópica en el caso del “banding” gástrico o no. En cualquier caso, las manifestaciones clínicas más evidentes son los vómitos y sus consecuencias: hidroelectrolíticas y nutricionales. El diagnóstico se confirma con la radiografía de contraste y la endoscopia que podrá proporcionar, también, efectos terapéuticos mediante la dilatación.
Otro grupo de indicación y técnica en las reintervenciones tras cirugía bariátrica restrictiva lo constituyen las recidivas de la obesidad cuyas causas más frecuentes son el fallo del grapado gástrico o por la falta de costumbre o propio autoengaño del paciente para realizar dietas de fácil asimilación e hipercalóricas previamente prescritas. La técnica resolutiva puede ser el regrapado o la reubicación de la banda.

Sin embargo, la literatura científica recomienda la reconversión a una técnica mixta restrictiva-malabsortiva. Entre ellas, la derivación gástrica en Y de Roux, técnicas de Fobi y Capella vía laparotomía o de Wittgrove y Clark por laparoscopia. O bien, la derivación biliopancreática tipo Scopinaro permiten con el uso de grapadoras abdominales, una solución al cuadro estenótico o de dehiscencia de grapado.
Existen otras posibilidades para realizar las reconversiones según cada paciente. Pero lo importante, es el mensaje que desde el Instituto de Obesidad queremos que reciban los pacientes. No deben dudar del gran abanico de opciones que tenemos para hacer frente a los problemas, que afortunadamente con las nuevas tecnologías y la experiencia acumulada ya son reducidos. Estamos para solventar las dudas y aconsejarles las mejores opciones disponibles.

Ver vídeo https://youtu.be/vyCoDN_E070

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