La obesidad a largo plazo puede afectar a las células madre productoras de sangre

22 febrero, 2018 by Instituto de Obesidad
Qué-son-realmente-las-células-madre-y-para-qué-sirven.jpg

Mantener informada a la población sobre las nuevas evidencias científicas que llegan es una labor que creemos importante como miembros del Instituto de Obesidad volcados en la lucha contra la obesidad. La última de ellas que ha despertado nuestro interés  es una nueva investigación publicada en el número de finales de año del ‘Journal of Experimental Medicine’ que destaca el efecto pernicioso de la obesidad en la salud a largo plazo de las células madre productoras de sangre (células madre hematopoyéticas).

Dirigido por investigadores del Instituto de Cáncer Infantil y Enfermedades de Sangre de Cincinnati, ha sido realizado principalmente en modelos genéticos de ratones obesos. Sus datos muestran que la enfermedad causa cambios duraderos y dañinos en el compartimento de células madre hematopoyéticas, la fábrica de creación de sangre en el organismo.

“Ahora sabemos que el compartimento de las células madre sanguíneas se compone de numerosos subconjuntos de células”, ha dicho Damien Reynaud, investigador principal del estudio. “Mantener este espacio saludable es esencial para la salud humana. Esto incluye conservar el grupo diverso de células madre productoras de sangre (células madre hematopoyéticas) necesarias para producir células sanguíneas que el cuerpo necesita para funcionar adecuadamente”.

Aunque todavía hay datos por evaluar, la investigación muestra que la edad y el estrés ambiental pueden disminuir la diversidad saludable de nuestra maquinaria de fabricación de sangre. De hecho, el nuevo trabajo muestra, además, que la obesidad altera la arquitectura celular del compartimiento de las células madre hematopoyéticas y reduce su capacidad funcional a largo plazo. Las pruebas en ratones obesos muestran que estos efectos son progresivos y que algunas de las manifestaciones dañinas persisten incluso después de que los investigadores normalizan el peso de los roedores a través de controles dietéticos.

Estas alteraciones parecen estar relacionadas con la sobreexpresión de un gen murino llamado Gfi-1 (factor de crecimiento independiente 1) que restringe la proliferación de las células madre hematopoyéticas. Los investigadores muestran que el estrés oxidativo en el cuerpo causado ​​por la obesidad provoca la sobreexpresión del mismo. Cuando esto sucede, produce una alteración duradera del compartimiento de dichas células y puede producirse un ‘caos molecular’.

Los investigadores alegan que su estudio también proporciona una base para investigar cómo las elecciones de estilo de vida, por ejemplo la dieta, pueden afectar de forma duradera a la formación de sangre y pueden contribuir al desarrollo de ciertos cánceres de sangre. Las células madre hematopoyéticas son una herramienta importante para tratar la leucemia y otras enfermedades de la sangre.

Sabemos que ‘desde el ratón al ser humano’ puede haber ‘un abismo’, pero lo importante es estar al tanto de todas las novedades científicas que se produzcan, porque es la base que distingue a los profesionales que trabajan en equipos multidisciplinares. Desde nuestro blog pretendemos día a día que los pacientes y sus familias estén informados de todo lo que rodea a la enfermedad, para que puedan tomar las mejores decisiones y tengan al alcance de la mano la misma información científica de la que disponemos nosotros.

De hecho, estos datos se suman a otras evidencias como la publicada recientemente por el prestigioso diario ‘The New York Times’ que menciona un nuevo estudio que refleja que casi el 6% de los distintos tipos de cáncer se atribuye, al menos en parte, a la obesidad y la diabetes.

Los investigadores compararon las cifras de incidencia de 12 tipos de cáncer en 175 países en 2012 con las cifras de los índices de masa corporal y de prevalencia de diabetes de 2002, partiendo de la base supuesta de que el cáncer tarda en desarrollarse al menos diez años.

Descubrieron que, en 2012, la diabetes y un índice de masa corporal superior a 25 fueron factores de riesgo independientes para 792.600 nuevos casos de cáncer, aproximadamente el 5,6% de los 14.067.894 de casos inscritos en un registro mundial de cáncer.

Entre los tipos de cáncer asociados a la diabetes y a un alto índice de masa corporal se encontraron los tumores en el colon, la vesícula biliar, el hígado y el páncreas. La obesidad y la diabetes no fueron las únicas causas que ocasionaron estos tipos de cáncer, pero sí tuvieron cierta influencia.

Desde el Instituto de Obesidad queremos recordar a los pacientes y sus familiares que la solución a esta enfermedad tan limitante y problemática existe y existe con las garantías que la evolución de la tecnología médica y el conocimiento científico ha puesto en nuestras manos. Ningún paciente debe resignarse a su problemática. Todo lo contrario, debemos insistir en que pierda el miedo a consultar porque podemos ayudarle.

Copyright Instituto de Obesidad 2020. Todos los derechos reservados.

Compruébelo aquí
SiteLock