Mi plato equilibrado

BaFysiaCAAAKxDn.jpg

Desde el blog del Instituto de Obesidad queremos compartir el último acto llevado a cabo por La Fundación Alimentación Saludable y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), en colaboración con Calvo, realizado precisamente bajo el lema ’Mi plato equilibrado’.

Se trata de un conjunto de iniciativas gastronómicas sencillas, válidas para la inmensa mayoría de la población, basadas en el uso esencialmente de ingredientes vegetales y productos del mar.

“El plato único está triunfando porque una sola imagen explica muy bien las necesidades nutritivas; se trata de un interesante mecanismo didáctico”, ha explicado el profesor Jesús Román, presidente del Comité Científico de la SEDCA, durante el acto de presentación de esta iniciativa celebrado recientemente en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

Con este proyecto, los consumidores pueden comer de forma saludable, aunque dispongan de muy poco tiempo, gracias a la elección de productos de primera calidad.  Al parecer, la tendencia entre los expertos en nutrición se centra en recomendar alimentos que sí se deben comer, en vez de prohibir y limitar los que no se pueden consumir.

Un buen plato

Coincidimos con SEDCA en que la falta de tiempo para cocinar y la comida rápida han suplantado los hábitos de la dieta mediterránea. “Los españoles cada vez consumimos menos productos de origen vegetal, especialmente frutas y verduras. También es bajo la dieta en pescado, porque es caro y lleva tiempo prepararlo. Estamos dejando un poco de lado el pescado azul, por ejemplo, y está triunfando el plato preparado o la comida rápida”, añadió el experto.

Como es bien conocido, un elevado porcentaje de la población española sufre graves problemas de sobrepeso, lo que añade factores de riesgo importantes. “La epidemia de obesidad se llama así porque parece que se contagia (tal y como adelantamos en este blog) y tiene un crecimiento muy rápido, debido al efecto ‘copia’ de hábitos inadecuados. Engloba no solo una mala alimentación, sino también la falta de ejercicio físico, entre otros factores. La peor consecuencia es el incremento de las enfermedades crónicas y, en general, la disminución de la calidad de vida”, explicó Jesús Román.

Actualmente, las famosas ‘pirámides de la alimentación’ se están dejando de lado por poco eficaces a la hora de recomendar a la población dietas saludables. Por el contrario, se recurre a recomendaciones como Mi plato equilibrado, según indicó Jesús Román: “Ha habido diferentes recursos gráficos, como las citadas pirámides, que son ayudas didácticas para que la gente sepa qué tiene que comer. En España, se utilizó desde 1957 la famosa rueda de los alimentos, y luego nos llegaron las pirámides, que, por lo general, son mal entendidas por la población. De hecho, en Estados Unidos ya no se usan porque dan una información confusa que no resulta útil. Las pirámides se han sustituido por el plato, que permite ver de un vistazo lo que cada uno tiene que comer, y con cuatro renglones explica que es necesario comer más verdura, más fruta, con raciones de proteína animal más pequeñas y una cantidad ajustada de carbohidratos”.

El plato está triunfando porque con una sola imagen explica muy bien las “necesidades nutritivas; se trata de un interesante mecanismo didáctico”.

Desde el Instituto de la Obesidad estamos abiertos a todas las propuestas que ayuden a la población a llevar una dieta saludable que contribuya a la pérdida de peso. De hecho, en el post anterior Cómo aprender a comer, señalamos las pautas necesarias para seguir este camino que conduce a la salud y al peso equilibrado.

Creemos también como SEDCA que el modelo de Mi plato equilibrado es aquel que propone abundancia de verdura, hortalizas y fruta. Estos alimentos aportan gran riqueza de vitaminas y minerales, junto con compuestos no nutrientes, como los antioxidantes. Puede alternarse entre verduras crudas y cocidas para abarcar así la mayoría de ellas.

Alimentos proteicos como carne, pescado, huevos o legumbres representan otra porción del mismo. Lácteos, frutos secos y alimentos como el tofu son también fuentes de proteínas y pueden contabilizarse como tales.

Por último, el espacio restante se compondrá de alimentos ricos en hidratos de carbono. Pueden estar dentro del plato, como el arroz, la pasta integral, patatas, boniatos, cereales completos o semillas. O también pueden ser acompañantes fuera del mismo, como el pan, que se recomienda que sea integral.

miembros

Copyright Instituto de Obesidad 2018. Todos los derechos reservados.

Compruébelo aquí